21/9/16

Divorcios

Dice el INE que cada año se producen 100.000 divorcios en nuestro país. El dato se vuelve más frío y aterrador cuando se compara con las cerca de 160.000 uniones matrimoniales anuales, que descienden progresivamente mientras las rupturas aumentan estudio tras estudio. En resumen: cada vez nos casamos menos, pero nos separamos más.














Dice el INE que la peor época es el verano, concretamente julio. Las deseadas vacaciones se convierten en algo parecido a aquello que se encuentra al final de los carriles de frenada para camiones: un muro de neumáticos, donde impacta con brusquedad, cual peso muerto, toda la inercia acumulada durante el trayecto. Los frenos y el control de las relaciones se desgastan, y aparecemos en un septiembre de anulidades, abogados y papeleos.

Dice el INE que de esos papeleos, más de la mitad tienen que ver con custodias de hijos. La ya sabida pero siempre sorprendente estadística de que el 80% de los casos se resuelve hacia el lado materno, el 12% hacia ambas partes y tan solo un 5% hacia el bando paterno hace aumentar las discordias y tensiones del ya fragmentado núcleo familiar, pese al 60% de rupturas acordadas de forma mutua.

Y esto no lo dice el INE, pero lo dice el refranero español: Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él. Todo lo que el amor, el trabajo y el esfuerzo construyen, deja sus frutos. Frutos que, cuando comienzan a surgir discrepancias, ya no pueden desaparecer y siguen ahí, inmóviles, mientras cada una de las partes afronta un nuevo camino, con la cabeza bien alta. 

Dice el INE, por último, que los matrimonios que se rompen lo hacen con 15 años de unión en el cuentakilómetros. Aproximadamente, ellos cumplen con tal perfil. Han sido la pareja de moda durante los últimos tiempos, y su legado es mucho más importante de lo que creen. Juntos han construido mucho más que separados. Y al final han sido las redes sociales, quienes ya llevaban tiempo conspirando, las que han confirmado que algo no funciona en esta relación. En un momento muy delicado profesionalmente para ambos, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón han demostrado que la pareja perfecta no existe. 

El resto, son películas de Hollywood.

No hay comentarios:

Publicar un comentario